A los lectores de Primera Edición:

Sabemos que ha pasado mucho tiempo desde nuestro último posteo y hemos tardado en dar el aviso. No es que dejamos de leer ni de hacer las reseñas, simplemente nos ofrecieron un lugar en  un blog más grande que el nuestro y con un equipo de trabajo más grande. De esta manera, las reseñas se publican con continuidad y no sufren los avatares de dos estudiantes.

En www.librosyliteratura.es van a leer nuestras reseñas junto con las del staff, donde somos las dos únicas no españolas participando. Por lo tanto, también podrán tener mayor variedad asique les recomendamos que echen un vistazo y disfruten del sitio que está muy práctico en la búsqueda de autores, títulos y géneros.

Un agradecimiento a quienes nos siguieron porque mantuvieron el entusiasmo nuestro de hacer este blog. A quienes compartieron sus miradas con nosotras con sus comentarios. En fin, por permitirnos acercar uno de nuestros pasatiempos a todos ustedes.

Esperamos verlos en LYL.

Georgina Marrapodi y Rosario Arán

laschicasderiad_thumb[2]Cada vez que en los periódicos se lee una noticia referida a las mujeres insertas en el mundo musulmán, Occidente se moviliza ante la situación de injusticia que parece existir en la cultura de los países que profesan el Islam. ¿Qué pasaría si para contar la historia en esa región se utilizarían recursos literarios-ya comprobados-marketineros propios de Occidente? La fórmula fue utilizada por la escritora Rajaa Alsanea en su libro Las Chicas de Riad.

Desde el inicio, Occidente irrumpe con la tecnología y los grupos en Yahoo. Con e-mails, se va contando la historia de cuatro amigas que viven en Riad. Una muy distinta a la otra, relatan sus  historias de amor, de amistad, su relación con sus padres y, lógicamente, con la cultura.

Cuando lo recibí para Navidad con su tapa colorida y un síntesis en la contratapa que prometía mucho (Mencionaba la combinación de Sex and The City y el Diario de Bridget Jones en Medio Oriente), no podía esperar a leerlo. Siempre me interesó el tema de la cultura islámica y su visión del mundo. ¿Qué más quería yo que saber que decían las mujeres musulmanas sobre lo que para mí, como mujer de occidente, era un total sometimiento del género?

El libro desilusiona si lo que buscan es ver lo que piensan estas mujeres. No hay que dejar de tener en cuenta que la autora reside en Estados Unidos y algunos de los personajes que presentan, tienen mucho de una característica básica: la modificación del pensamiento al encontrarse con otro modo de vida.  Entonces, no se puede decir que realmente describa lo que piensan las mujeres que profesan el Islam sobre su religión y es más una opinión de alguien que está del otro lado del mundo. Sin embargo, no se le quita mérito de que es una forma de conocer la cultura de Riad y los puntos de vista relevantes-que hacen al libro exótico y distintivo de las típicas versiones estratégicas de venta- que se reflejan en los personajes secundarios y no tanto en quienes uno creería que se deberían mostrar. Se pasa el rato, sí. Pero no espere que sea una revelación del mundo musulmán porque un texto así no podría haber salido de alguien que reside en el lugar. Occidente se deja ver. Y demasiado.

el emperadorNo puedo ser objetiva con Ryszard Kapuscinski, es imposible. No sólo porque me atraen los temas que trató sino también su personalidad y su carisma. Para un periodista, el compromiso hacía su tarea es fundamental. Eso es lo que lo hace trascender de un comunicador común a alguien que promueve un cambio. El emperador fue el primer libro que leí de Kapuscinski y me encantó. Eso no tiene nada de académico pero es la realidad.

El libro es una compilación de testimonio de personas que trabajaron en la corte de Haile Selassie, un emperador de Etiopía que gobernó hasta 1974. El valor de las entrevistas es que el régimen fue derrocado por una revolución. Las palabras de los participantes de ese reino son asombrosas para el lector. La pobreza, la desesperación de la gente y la gestación de esa revolución en el mismo seno del Imperio es atrapante para quienes lejos de esa realidad.

Lo interesante de Kapuscinski es que valoriza lo que para mi es lo más complicado de la labor periodística: la búsqueda de fuentes y el trabajo de preproducción. Nadie le quita mérito a la prosa de una nota, pero lo que realmente diferencia a un periodista excepcional es su capacidad de delimitación del tema, búsqueda de los testimonios adecuados y la completa entrega a su trabajo. Kapuscinski hace honor a lo que es ser periodista. Hasta el año en que falleció, 2007, demostró su capacidad de trabajo. Se internó en el continente africano para contar la realidad de esas tierras y siguió buscando historias en otras partes del mundo.

Dije que no podía ser objetiva con el. Lo bueno es que a mi no me gustan muchas cosas y menos, autores. No se si es suficiente, pero puede funcionar como garantía para leer El emperador. Para quienes sean periodistas o para quienes sólo quieran una mirada sobre el tema, este libro es una verdadera fuente histórica.

Georgina Marrapodi

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lolita2Sobre Lolita se han hecho muchísimas reseñas ya. Sobre Lolita se han filmado dos películas basadas en la novela de Nabokov. Sobre Lolita se ha hablado desde todas las perspectivas posibles. Sobre Lolita, sin embargo, parece que todavía queda mucho por decir.

Chocante desde la perspectiva de una relación entre el profesor Humbert Humbert y una niña de doce años, Dolores Haze o Lolita, fue y será un libro controvertido. Así cómo despierta la polémica, merece su lectura y el cuarto puesto de los 100 mejores libros según Newsweek. ¿Por qué? Depende de cada lector. El sentimiento que genera puede ser de completo rechazo, de comprensión, de fascinación ante el personaje de Humbert Humbert aún siendo consciente de lo atroz en su condición de pedófilo frente a las nínfulas, como él las llama a esa debilidad encarnada en las colegialas.

Cómo explicó Nabokov alguna vez, nadie le aceptaba la publicación de este texto porque no había ningún personaje que resultara querible. Es verdad, no lo hay y quizás ese sea el punto que genera atracción. En el momento de justificar a una nena de doce años, su personalidad no le permite al lector colocarla como la víctima de la historia. Humbert compra con su inteligencia, su amor genuino a Lolita. Ese amor que nadie en su sano juicio puede aceptar y sin embargo, de a ratos, puede que el lector se lo permita y se deje engañar por la pasión del profesor.

Se pueden decir muchas cosas sobre esta relación, este libro y la narración soberbia de Nabokov. Pero nada se acercara al juicio personal que cada uno haga. Sobre Lolita hay mucho, es cierto, pero nada es suficiente hasta que se lee la historia narrada por Humbert en persona.

María Rosario Arán

el-lector-libroCasi todo lo que sucede en El lector de Bernhard Schlink es gris. La época es gris: una Alemania sumida en el régimen nazi que me muestra un ambiente sombrío, triste, decaído. Los personajes son grises también: una mujer de más de 30  años con un presente misterioso y un pasado indescifrable que comienza una relación con un chico de 15. El también es ceniciento. Es un joven que se enamora de una mujer mucho mayor y comienza una historia llena de pasión que duraría más tiempo que el que pasaron juntos.

Pero lo que no es gris es la manera en que está redactado el libro. El lector es transparente por donde se lo mire. El autor retrata las situaciones más cotidianas con precisión como si fuesen imágenes únicas. Se sienten las emociones del chico (devenido protagonista del libro),  los climas, el ambiente y las sensaciones que experimentan cuando están juntos los dos.

Michael comienza una relación con Hanna después de un primer encuentro en un tranvía. La pareja sólo duraría un verano, pero no sería la última vez que se verían. El joven se reencuentra con ella  mientras estudia  derecho y decide asistir a un juicio donde se condenaba a mujeres que habían colaborado con los nazis. Allí estaba Hanna, en el banquillo de las acusadas.

Una serie de averiguaciones y nuevos datos le dan a la historia un curso inesperado. La experiencia de Michael se hace personal y uno quiere seguir averiguando que es lo que pasará unas hojas más adelante.

La historia, repito, parece sencilla a simple vista. El mérito no está en los personajes o las situaciones rebuscadas. Pero quien lo lea se encontrará con un relato que es compacto: no deja ninguna duda al azar. Al cerrar la contratapa, Schlink no deja que ningún detalle se le escape. Tal vez porque el autor es juez y no le gusta dejar aspectos sin resolver. El lector es un caso cerrado.

Georgina Marrapodi

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losrestosdeldia[1]_SusanaCuando hay un estante con portadas de colores que remiten a la editorial Anagrama, no dudo en zambullirme. En Argentina, muchos de sus títulos son difíciles de conseguir. Buscar determinado autor puede convertirse en una hazaña que tome horas de caminata y repetición de pregunta: “¿Tiene el libro x?”. Sabía que un libro que venía buscando hacía un tiempo estaba sobre una determinada mesa. La mesa de Anagrama. Pasé el dedo por las distintas tapas para ver qué títulos me atraían. Tomé uno anaranjado con una foto que prácticamente ni miré. Los restos del día de Kazuo Ishiguro había caído en mis manos. ¡Zas! Sucumbí bajo la sinopsis y me dejé atrapar. $50 que no tenía programado gastar.

 Stevens es el mayordomo de Darlington Hall. Muerto su antiguo propietario, el lugar es comprado por un norteamericano. En el paquete, entra el mayordomo. Gracias a un viaje a Estados Unidos del ahora dueño de la mansión, Stevens recibirá la oferta de comenzar su primera travesía en el coche de su antiguo dueño.

Es el recorrido el puntapié de la historia. Permite avanzar al lector por todas las experiencias de Stevens mientras busca convencer a la antigua dama de llaves que regrese a la gran casa. En ese transcurso del tiempo, elementos turbios de su ex amo serán relatados por un respetuoso y solemne mayordomo.

En retrospectiva, fue una buena inversión. Parece una historia llena de intrigas y el final para ser prometedor. ¿Qué importa la cotidianeidad del mayordomo? ¡Ah! Pareciera que quisiéramos resolver esa pregunta dejada en la sinopsis, de intentar descubrir que fue aquello peor que despertó Stevens, peor aún que la seducción de Lord Darlington con el fascismo. Pues, contrariamente Ishiguro logra atrapar con hechos tan simples como el día a día de Stevens en una mansión aristócrata desde un lugar poco atractivo teniendo en cuenta la cortesía y solemnidad del personaje. Un mundo que parece poco atractivo pero en la “ida por las ramas” del narrador, los sobresaltos están al orden del día y el querido mayordomo logra el respeto del lector en todo momento a pesar de que, en orden de cumplir con su deber al 100%, la ausencia de demostración de sentimientos no pasa desapercibida. Un elemento peligroso: nada más difícil que alcanzar la compasión del lector para alguien testigo de hechos profundos sin sensibilidad alguna. Pero Ishiguoro, lo logra.

 María Rosario Arán

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Un trailer de la película basada en el libro:

el museo desaparecidoTal vez porque estudio periodismo o porque me gusta el arte es que me siento totalmente cómoda al recomendar el libro El museo desaparecido, de Héctor Feliciano. Es un ejemplo de la investigación a fondo, con fuentes reales y eficaces.

El libro es el resultado de una investigación de ocho años por parte del autor y relata las confiscaciones sistemáticas de obras de arte que hicieron los nazis cuando ocuparon Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Feliciano recorre la historia de distintas familias que poseían grandes colecciones de arte que incluían artistas como Monet, Cézanne, Degas, Picasso y otros.

La afición de Hitler por el arte (los pintores flamencos en especial) hizo que la cuestión de la confiscación de obras se volviera un tema de Estado. El profundo rastreo que hace el autor le permite obtener archivos desclasificados, entrevistas, testimonios y documentación de la época.  

Lo interesante del libro es que aborda un tema histórico y artístico que no suele ser el más popular entre los investigadores: muchas veces se prefiere la corrupción de los gobiernos. Para quienes están interesados en las historias ocultas y no les alcanza un libro de arte lleno de ilustraciones, este es un libro ideal.

El Museo desaparecido destierra una de las tantas irregularidades del régimen nazi y a su vez reconstruye la increíble logística que desarrollaron los alemanes en esa época. A la manía por la tenencia de arte, se sumó la desesperación de las familias por conservar su bien tan preciado.

Georgina Marrapodi

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PersuasionLa autora inglesa es conocida por Orgullo y prejuicio. Sin embargo, mi primer libro de Austen fue Persuasión. ¿Por qué lo elegí? En realidad fue casualidad. Pasaba por Avenida Corrientes y entré a una librería que venden libros nuevos y usados-Edipo Libros, recomendada para quienes visiten Buenos Aires-y allí estaba Persuasión, sobre una mesa de libros en oferta. Leí la contratapa y no es que me llamó demasiado la atención-¡en especial cuando la edición adquirida te cuenta cómo termina la historia en la contratapa!-pero el precio y el nombre de la autora me llevaron a comprarlo.

La historia expone a Anna Elliot, una joven inglesa del siglo XVIII muy bella y prácticamente sin enemigos más que su propia familia. De joven conoció al capitán Federico Wentworth pero la familia de Anna se niega a la unión porque él no es lo suficientemente adinerado cómo para pretender la mano de una de las Elliot.

En esta historia de amor-pues no es más que eso-se suman personajes como las hermanas de Anna, su padre y amigos de la familia. Mientras Anna nunca pudo recuperarse de haber renunciado a Wentworth y otros hombres buscan estar con ella, el capitán vuelve al pueblo. A partir de ese momento, las relaciones que se van tejiendo mientras Anna sufre la presencia e indiferencia de su amado, describen el clima social de la época en la campiña inglesa.

Si bien juzgar a Austen por tan sólo un libro no parece justo, Persuasión es un libro más que no pasa ni con pena ni con gloria. La historia está trillada: Un rico y un pobre se enamoran, mientras la familia se niega a aceptar el compromiso. No obstante, no se puede negar que el punto cautivante de la narración está en los climas creados por la autora en los momentos en que Anna se encuentra frente a Wentworth, al punto que el lector puede sentir la ansiedad ante los encuentros de los antes enamorados. Sin duda, el personaje que mayor magnetismo genera es Wentworth, casi se lo puede percibir tan real en cada situación en la que se ve envuelto.El título revela la capacidad de influencia que tuvo la familia de Anna, quién acató las ordenes sin importar sus sentimientos. Una novela romántica muy descriptiva que se lleva los halagos en la composición de ambientes que logra Austen mientras revela la vida inglesa en aquella época.

 

María Rosario Arán

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1984 De ahora en más, cuando me pregunten cómo imagino al infierno, voy a contestar: “Como 1984, el libro de George Orwell”. Este relato es una fotografía de la pesadilla misma. Persecución, esclavitud, oscuridad, misterio y tristeza son los adjetivos que le van al clima generado durante toda la novela.

Me declaro una fan absoluta de Un mundo Feliz, por lo que me vi tentada a leer 1984 (de un estilo parecido). Con sinceridad, el ejemplar de Huxley sigue siendo mi favorito, pero no le quito mérito a esta historia. El personaje de Winston es un hombre de mediana edad que vive bajo un régimen autoritario que excede la imaginación de cualquiera. En el tiempo de la historia, el mundo se ha dividido en 3 países que abarcan a una masa de estados. El gobierno que se presenta es estático y central. Maneja la prensa, los trabajos, la moda, los pasatiempos, el sexo y el matrimonio.

Una de las herramientas centrales del régimen es el Gran Hermano, una pantalla que esta ubicada en cada ambiente público o privado. A través de la persecución y la censura, el gobierno ha moldeado a seres que carecen de interés y viven automatizados. Su recorrido básico es de la casa al trabajo y no tienen la capacidad de imaginar un mundo diferente.

Pero el personaje central, Winston, aparece como el eslabón distinto de esta cadena de hombres desanimados. Su trabajo es rutinario y pesado, pero aún en la miseria de la vida, logra distinguir que un mundo distinto es posible.

La escritura de Orwell es exquisita. El comienzo puede resultar desalentador, pero hay extractos donde explica la realidad social que podrían ser analizados hoy en cualquier universidad para entender a gobiernos autoritarios. Es un libro que en el 2009 continúa vigente, y aunque se trate de ciencia ficción, contiene elementos que son aplicables a realidad de cualquier país.

Una historia que se sumerge en una realidad oscura y misteriosa. Que muestra la miseria humana y la ambición por el poder. Una obra que es un mito, una revelación y una guía.

Georgina Marrapodi

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katastrophe Sobre el hipnotismo no faltan publicaciones. ¿Alguna vez pensó las consecuencias de una sesión de hipnotismo? Así como quede en ridículo por comportarse como animales, puede también comenzar a hablar otro idioma y cuando le pregunten su nombre, la respuesta puede ser Adolf Hitler.

Randall Boyle describe en su primera novela para adultos –Katastrophe-la mala suerte del profesor Hank Thorwald al prestarse para una sesión de hipnotismo de su colega Perry Wilson. Bajo el trance comienza a hablar en alemán frente a un grupo de amigos y de su propia esposa, Rebecca, quien sabe perfectamente que Hank no conoce otra lengua más que el inglés.

La historia transcurre en un pueblo pequeño de Estados Unidos y como en todo lugar reducido, el rumor de lo sucedido se comenta de boca en boca. A partir de allí, los sabotajes a Hank resultan innumerables causando un estado de paranoia que lleva a preguntarse al lector si uno es capaz de resistir lo que enfrenta la familia Thorwald: asedio de la prensa, repudio de grupos contrarios a Hitler, malos entendidos propiciados por los seguidores del líder nazi.

El libro, que no es de una escritura exquisita, atrapa en el laberinto de intentar alcanzar la salida a un asunto que no parece tener muchas soluciones posibles. Cómo si citar frases en alemán al ton ni son no fuese suficiente, Hank se las verá con un periodista odiado en busca de la gran primicia.

En paralelo, desde Alemania, el personaje del millonario Von Weissenheim se enfrenta a la Juventud Hitleriana mientras realiza la búsqueda del cuerpo de Hitler (tan sólo para dejar su apellido en la historia). En sus numerosos viajes se las verá con un abogado extraño quien lo acompañará en la búsqueda motivado por sus propios intereses.

En las 600 hojas del libro, las historias de todos los personajes van entrecruzándose. Es visible que Boyle no está acostumbrado a escribir novelas para adultos porque su escritura es propia de los textos para adolescentes: no ahonda en la descripción ni en el detalle y pone énfasis en seguir un hilo coherente entre todas las vidas que se mezclan. Sin embargo, sabe cómo mantener expectante al lector en una novela de suspenso que plantea un interrogante en cada página. Un libro para quienes buscan entretenerse un rato sin demandar demasiado de su autor más que la expectativa de poder encontrar la explicación que hace temer al hipnotismo: de ningún modo Hitler puede resucitar, ¿O sí?

María Rosario Arán

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